10 ene 2012

Era virgen y me violaron tres



Un relato de: Krakkenhere.

Siempre fui de esas chicas tontas que pensaban en enamorarse y entregarse dichosas al hombre amado, al correcto, al perfecto,… pero nada en esta vida es como lo queremos, ni mucho menos como debería ser. En mi caso, perder la virginidad fué el suceso más traumático y que secuelas ha traído a mi corta vida, y es de eso precisamente de lo que hoy deseo contarles. Me llamo Tania, tengo 23 años y hace poco terminé la carrera de secretariado, la cual me trajo a mi actual puesto de trabajo –apenas llevo unos meses-, en una oficina estatal. Apenas ingresé, mi mirada y toda mi atención cayó en mi jefe: Guillermo. No crean que soy una viva o una buscona: nada de eso. Lo que sentí por mi jefe, fué amor a primera vista: de rasgos varoniles, porte atlético y elegante vestir, Guillermo era la obsesión de todas las chicas de la oficina, y yo fuí precisamente en quien fijó su mirada; no me creo nada especial, ni mucho menos espectacular, aunque todos me dicen que soy muy bonita: soy de mediana estatura (la cual compenso con un buen par de zapatos de tacones), delgada, de piernas bien torneadas, cintura estrecha y muy buen busto. Dicen que mi carita de niña y mi cabello negro y largo, que uso siempre recogido con una cola francesa, me da una apariencia de una bebé, aunque hace mucho que dejé de serlo,… pero apenas ví los ojos brillantes de mi jefe, mirándome con ansias de cariño, mi corazón de mujer se encendió cual tea, haciéndome desear ser su mujer y él mi hombre, para siempre,…

Al principio no pasábamos de miradas y risas, hasta que él se animó a hablarme en confianza: casi no pasó mucho tiempo para que nos besásemos a escondidas, para luego iniciar un romance de oficina; todos en el trabajo se dieron cuenta casi de inmediato, pasando yo a ser la más odiada por mis compañeras,… pero no me importaba: era feliz y sentía muy dentro de mi ser, que Guillermo era el hombre de mi vida.

Nuestro amor lo manteníamos discreto para evitarnos problemas en el trabajo, y a pesar de que nos entregábamos a besos y abrazos muy apasionados en su oficina, no llegábamos aún a mayores: yo era aún virgen y deseaba que fuese en un momento especial y en un sitio más adecuado: Guillermo fue muy comprensivo conmigo y estuvo de acuerdo. Yo estaba dichosa y no me opuse cuando me dijo que le encantaría que saliésemos juntos el Día de la Secretaria, que iba a caer en sábado. No hizo falta decir nada más: ese día sería “mi primera vez”. Al llegar el día pactado, mi jefe me regaló con unas rosas que fueron la envidia –y la comidilla-, de toda la oficina. Yo estaba como en nubes y eso tampoco me importó. Después del trabajo, me preparé para mi gran noche: un vestido turquesa que hacía resaltar mis caderas y mis pechos, un par de zapatos taco aguja y debajo un preciosísimo sostén blanco de encajes, una tanguita diminuta también con encajes que hacía juego, y junto con unas panties color carne a media pierna, para quien –pensaba yo-, sería el hombre más importante de mi vida.

La noche fue estupenda: cena en un discreto restaurante, unas copas en un bar y un par de horas en la disco,… todo eso junto habían hecho desaparecer mis lógicos temores y mi natural timidez por completo: estaba yo lista para el gran momento. Mi cuerpo vibraba mientras era rodeado por los fuertes brazos de Guillermo, mientras que sus apasionados besos en mi cuello me hacían hervir la sangre a cada instante:

- …¿Vamos a otro lado?,… -, me dijo Guillermo, mirándome a los ojos, ya de madrugada. - Sí,… -, respondí dichosa, sabiendo adónde iríamos. Temblaba yo de pies a cabeza, mientras enfilaba su auto hacia las afueras de la ciudad: estaba yo aliviada al ver que nos dirigíamos lejos del centro, y de las miradas indiscretas. Finalmente llegamos: era un hotel de esos en los accedes directo por auto a unos lindos bungaloos, un al lado de otro; era perfecto y al parecer solo estaban ahí tres parejas más –por los autos estacionados-, y el personal del lugar.

Cuando se cerró finalmente la puerta de nuestro “nido de amor”, comencé a sentir un increíble cosquilleo entre mis piernas, mientras que veía a Guillermo acercarse a la cama matrimonial, en la cual se sentó y comenzó a desvestirse. Yo estaba de pie frente a él, paralizada por la emoción y el deseo contenido, abriendo enormes mis ojos mientras veía cómo lentamente el cuerpo de mi amado quedaba expuesto ante mí, desnudo, musculoso y delicioso. Casi muero de emoción al ver su sexo enorme –para mí-, erecto y apuntándome. Guillermo, con total seguridad, se acostó, cubriéndose con las sábanas, mientras me miraba fijamente, ebrio de amor:

- …Ahora te toca a ti, mi vida -, me dijo entonces.

¡Estaba azorada; nunca antes un hombre me había visto desnuda!,… lentamente, pero ya muy excitada, comencé a desabotonarme el vestido: cada centímetro de mi piel expuesta arrancaba a Guillermo exclamaciones de placer mientras yo no dejaba de reír de emoción, mientras ganaba más confianza para el supremo instante. Finalmente mi vestido cayó a mis pies, dejando ante los ojos de mi amado mi cuerpo, apenas enfundado en panties y ropa interior. Me sentía muy nerviosa el sentir por primera vez mis braguitas mojadas de tanta excitación.

- Eres muy hermosa, Tania –me dijo Guillermo, mientras me tendía la mano desde la cama-, ven,…

Dichosa, comencé a dar pequeños pasos hacia la cama, hacia mi amor, hacia el instante supremo de entregar mi virginidad. De pronto, todo ese momento mágico desapareció: unos terribles gritos, seguido por el ruido de puertas abiertas a patadas y obscenidades como jamás había yo escuchado, me hicieron sobresaltar de golpe. Casi al instante, una brutal patada abrió de golpe la puerta del cuarto, casi haciéndola volar de sus goznes: en un segundo, tres tipos, portando pistolas, ingresaron a nuestra habitación, mientras yo pegaba un potente grito:

- …¡Alcen las manos, hijueputas malparidos!!! -, chilló el que venía al frente del grupo.

¡Casi al instante habían tres pistolas apuntándonos a la cabeza: si no me desmayé fue por que quedé paralizada del pánico!; de un felino salto uno de los delincuentes (un negro inmenso y mugroso), saltó presto hacia la cama, y de un potente golpe con su arma, aventó al suelo a Guillermo, cayendo él pesadamente, quejándose de dolor, y con la ceja abierta. ¡Mi grito de pavor fue casi acallado de inmediato: unas toscas manos impidieron que cubriese mis carnes expuestas: cogieron mis muñecas y me las juntaron dolorosamente a mis espaldas!; ¡estábamos indefensos, sin saber lo que nos iba a pasar!!!,…

- …Un grito más perra,…- me susurró al oído con aliento aguardentoso, mi captor, a la vez que apretaba el cañón de su arma en mis riñones-,… un grito más y te dejo “fría” aquí mismo, ¿oíste?!!!,…

¡Nunca había yo pasado por una situación así!; los lamentos de mi novio, así como las risotadas perversas de esos criminales, me hacían temblar sin control. Tras dedicarse a patear a Guillermo como si sus lamentos le diesen más ganas de hacerlo, el negro ese, alto, musculoso y apenas cubierto su pecho sudoroso por una camiseta mugrienta, salió corriendo, junto con su otro compañero (un mocosito con cara de hambre), por la puerta, escuchándose al poco rato otra vez el ruido de puertas destrozadas, gritos e imprecaciones. El frío que se colaba por la puerta abierta hacía que la piel se me pusiese como de gallina, mientas yo lloraba a mares, estando totalmente impotente, sin poder zafarme del tipo que me tenía cogida. Tras un buen rato, los otros dos volvieron, blandiendo sus armas, sonrientes.

- …¿ Y cómo les fué?,…-, les preguntó el tipo que me tenía prisionera. Parecía ser el jefe. - …Buen botín “Chato”,…- le replicó el negro, mostrando todos los dientes-, pero puros viejos y viejas en los otros cuartos, ¿qué ahora qué hacemos?,…

En ese momento, Guillermo se puso de rodillas, sollozando. Se me vino abajo el cielo al oír lo que les dijo a esos malandros:

- …¡Por favor no me maten. Tengo esposa y dos hijos!,… -suplicó cobardemente-, ¡llévense mi plata; llévense a ella pero a mí no me hagan nada: POR FAVOOOR!!!,…

Ahora los ladrones reían a carcajada batiente al escucharlo, mientras se relamían de gusto al verme por detrás, mientras mis nalgas no paraban de temblar del miedo. Tras rebuscar en nuestras cosas y tomar todo lo de valor, los otros esperaron atentamente las instrucciones del que me apretaba las manos dolorosamente.

- Llevaremos a esas mierdas viejas y las encerraremos con los empleados del hotel,…- exclamó el jefe (el “Chato”, como le decían), mientras me miraba de pies a cabeza, relamiéndose con morbo enfermo-, que aquí ya tenemos con qué divertirnos; oye “Negro”, ¿y qué hacemos con esta mariquita?,...

Se referían a Guillermo, el cual no paraba de llorar y suplicar, tirado en el suelo; ¡ahora yo lo miraba con desprecio, al ver que los ladrones se guardaban su anillo de compromiso, que estaba oculto en su billetera!, ¡había sido engañada y ahora estaba yo a merced de esos desalmados!

- …Mmm,.. mejor llévatelo-, dijo el negrazo ese, tras pensarlo, mirándole el culo a mi ahora ex novio-, llora como una niña, pero ni para “puta de cárcel” sirve,… - Si, ¡jajaja!!-, respondió el “Chato”, mientras le ordenaba ponerse de pie, para luego dirigirse al chiquillo-,… “Calambrito”: trae el botín y ven conmigo. “Negro”; prepara a esta zorrita,…

Temblé por completo al quedarme sola con el negro pistolero ese: sus ojos de pervertido se me clavaron encima de inmediato; ¡apenas se fueron sus compinches, se me fué encima!, ¡de una potente cachetada, me aventó con fuerza contra la cama!, ¡sentí como que me partía la cara semejante manazo!,… quedé atontada por un instante, para luego sentir el verdadero terror, ¡de dos zarpazos salvajes, reventó mi sostén como si fuese de papel!, ¡sin perder tiempo me ató las manos con las piltrafas de mi prenda, mientras yo le pateaba gritando, y él reía con mi desesperación!!!

- …¡NOOOOO!!!!,… ¡NOOOOO!!!!!,… - ¡JAJAJAJAJA!!!!,… -bramaba, mientras me apretaba las muñecas, hasta hacerme doler con la rudeza de su atadura-, ¡JAJAJAJAAAAA!!!!,… ¡SIIII, LUCHA PERRA, SIII, JAJAJAJA!!!!,…

Mis patadas eran golpecitos de nada contra su cuerpo duro, recio y musculoso: mi rostro estaba ya surcado por las lágrimas, mientras el tipo ese se sentaba encima mío, imposibilitándome escapar; riendo y enseñándome su lengua, se quitó su camiseta grasosa, dejándome ver su pecho como de pesista, sudoroso y cubierto de cicatrices, ¡empecé a aullar de pavor, casi convulsionando, tratando de evitar que me quitase las bragas!

Era una lucha desigual: tenía que tratar de encoger las piernas, evitar perder mi prenda, luchando contra su brutal fortaleza, mientras a la vez mi cuerpo se estremecía, por la mezcla de estremecimiento y asco, que me ocasionaba su lengua húmeda y larga, recorriendo mis pechos, mis pezones irremediablemente erectos, ¡quería evitar con todas mis fuerzas, ser violada, pero no podía!!!

Tras unos instantes que me parecieron eternos, aparecieron de nuevo sus secuaces: casi fue un alivio, ya que el “Negro” en ese momento, paró en su intento de forzarme, dejándome amarrada, y con mi calzoncito a medio bajar, dejando mi mata de vello asomándose por arriba.

- … Tranquilo “Negro”,… -dijo el jefe, riéndose-, este hotel es muy alejado: tenemos toda la noche para darle a esta perrita,…

¡TODA LA NOCHE!,… al escuchar esas palabras, me dejé caer en la cama, casi desmayada: mi coñito virgen iba a ser tomado a la fuerza por esos tres, como quisieran y cuanto quisieran,… y no había forma de evitarlo. Mis sollozos desesperados no les impresionaban para nada: se sentaron en la cama, a mi alrededor, destaparon varias botellas de licor (que imagino que tomaron de la cocina del hotel), y comenzaron a beber a pico, frente a mí, acariciándome las piernas, mientras lloraba yo sin parar. Los criminales bebían el licor como si fuese agua. Sus miradas lascivas acrecentaban mi turbación a cada instante, mientras yo trataba de cubrir mis pechos con las sábanas.

- … Buenas tetas tiene esta puta,… -, dijo el jefe de la banda. - …Siiii: muy buenas tetas,… -, agregó el negrazo, mientras el chiquillo afirmaba con la cabeza. - …Por favor,… -les supliqué-, ¡por favor: déjenme ir!,…

No dijeron nada. El “Chato” –un gordo repelente y de hablar grueso-, simplemente me tomó de los cabellos, acercándome una botella a la boca. Me negué a beber.

- …¡TOMA!,… -, me grito, mientras me ponía el cañón de su arma en la frente. Bebí con asco el ron barato ese, hasta casi atragantarme. Ese fue el principio de mi fin. - Listo. Empecemos-, anunció entonces el negro.

¡Sin miramientos, me arrancó de un zarpazo mis bragas, dejándome desnuda ante ellos!, ¡grité con todas mis fuerzas mientras el gordo y ese animal me manoseaban toscamente, tirando mis manos atadas hacia arriba!, casi al instante ambos comenzaron a pugnar por abrirme de piernas, desesperados por exponer mi coñito virgen a sus lascivas miradas. Turnándose para mantenerme maniatada y expuesta ante ellos, se fueron desnudando; yo temblaba sin control al ver a esos rudos y fieros delincuentes, exhibiendo ante mí sin ningún pudor sus vergas tiesas y anhelantes, apuntando a mi cuerpo desnudo. Por un instante posé mi mirada en sus aparatos: el del jefe de la banda era gruesa y rugosa. Me daba asco de verla. La del muchachito era una fina y larga lanceta, rematada por una sonrosada cabeza. ¡La del negro me tenía aterrada: era inmensa y nervosa; casi rogaba yo que no fuese él el primero!,… no sé por qué, me fijé por un momento en la verga del chiquillo; valgan verdades, ese delincuente juvenil parecía estar más asustado que yo,…

- Ahhhh, así que te gusta la pinga de “Calambrito”, ¿nooo? – dijo el “Chato”, al que parecía que no se le iba una. Yo negaba con la cabeza-, pues ahora va a ser la primera que te metas en la boca,...

Lloré, rogué y supliqué: ¡jamás lo había hecho!, pero tuve que hacerlo; el “Chato” me encañonó de nuevo, así que, sentada a cuatro manos en la cama, consideré que a lo mejor no me pedirían nada más: lo acepté como mal menor. El chico se sentó frente a mí y separando sus piernas me dejo a la vista su largo y afilado pene. Me arrodille aún más ante él y, haciendo de tripas corazón, empecé a lamer como pude su punta roja y palpitante. Tenía un sabor salado,… pero pronto me acostumbré lo suficiente a su sabor como para metérmelo en la boca. Por ser tan larga no podía albergar mucho trozo en la boca, pero el movimiento de mi lengua debía de ser eficaz, porque el chico empezó a jadear de placer. A pesar de eso, en ese instante me juré no darles el placer de que me hicieran a mí, sentir placer.

El gordo, aprovechando la oportunidad que les brindaba yo en bandeja -en esa posición en la que estaba-, se dedicó entonces a mordisquear y lamer mi trasero, estrujándolo a manos llenas, separando mis nalgas. Yo estaba estremeciéndome por completo por la extraña e intensa sensación,… ¡nooo: me estaba mojado sin remedio y no había forma de impedirlo!. Su lengua se deslizaba una y otra vez por entre mis nalgas, hasta localizar la sensible entrada de mi esfínter, donde estuvo un buen rato. Mis gemidos y jadeos – que pasaban de quedos a intensos, mientras seguía yo con el pene del muchachito en mi boca-, delataban la inminencia de un orgasmo –el primero que tenía, ¡y con esos asquerosos!-, por lo que el “Chato” se arrodilló, tocando mi ano con la punta de su nariz, buscando con su lengua mi rajita estrecha: ¡el muy bestia me la chupó de un modo tan brutal que consiguió llevarme casi al instante a correrme!,…y en el preciso instante en que este empezaba a invadirme dulcemente esa sensación, el pedazo de animal me introdujo uno de sus enormes dedazos en el agujerito del culo!. Casi mordí la pieza que tenía yo en la boca, cuando el chiquillo soltó su lechada en mi boca: ¡casi vomito al sentir su leche espesa que inundaba mi garganta, hasta casi sentir que saldría por mi nariz,… dando arcadas, caí rendida. Llorando a mares, sintiéndome de lo peor por haber sentido un orgasmo mientras esos malditos me vejaban.

El negro mientras tanto, se había estado masturbando viéndome: eché una mirada y si aparato ahora se veía más enorme que antes,… y su mirada de enfermo me hacía saber que no podría evitar lo que vendría a continuación. Mientras cerraba yo los ojos y no paraba de llorar, sentí de pronto varias manos que me magreaban toda: una de ellas se quedó pellizcando y retorciendo uno de mis sensibles pezones. La otra fue bajando lentamente, deslizándose por mi ombliguito, hasta introducirse al fin por debajo de mí y terminar apoderándose de mi ahora ardiente y húmeda intimidad. Mis espasmos iban en aumento mientras los dedos del jefe, seguían abriéndose paso por mi estrecho agujero posterior. Otro par de manos eran mucho más ansiosas y estrujaban mis tetas y mi culo con rudeza: eran las del negro: otra vez me sentía avergonzada de mí misma,… pues mi entrepierna comenzaba a humedecerse de nuevo. Era como si mi mente no pudiese controlar el resto de mi ser: ¡estaba siendo forzada, violada, pero mi cuerpo no me respondía!,… lo más raro es que empezaba a gustarme el modo en que me maltrataban con sus lenguas, dientes y manos.

Cerraba yo los ojos esperando que todo eso acabe, y casi no me di cuenta de que algo enorme estaba intentando entrar en mi culo hasta que la dilatación empezó a ser más prolongada y dolorosa: y entonces ya fue tarde: el “Chato” solo tuvo que hacer un esfuerzo, prendiéndose de mis caderas, para que la gruesa punta de su miembro se acomodara inexorablemente en mi estrecho interior.

- …¡NOOOOO!!!!,… ¡AYYYYYY!!!,… -, comencé entonces a llorar con desesperación, sintiendo ese dolor insoportable.

Solo pude jadear con fuerza, bañada en lágrimas, mientras el jefe me introducía su candente hierro – que era como lo sentía-, hasta el mismísimo fondo. Luego, aferrado a mis caderas, empezó un lento vaivén, que pensé que me iba a partir en dos. El dolor y un extraño placer era lo que me venía en oleadas cada vez que arremetía con fuerza contra mi interior. ¡El salvaje ese, al escuchar mis gritos, fue aumentando su ritmo, haciendo que las embestidas fueran cada vez mas rápidas y violentas!!. ¡Grité aún más fuerte, al sentir su candente esperma, descargándose en mi interior!!!,... aún no sé como fué posible que mi ano se llenase con esa lechada que parecía no tener fin. Aún no había terminado de sacar el jefe su pene de mi interior cuando el negro exigió su parte del pastel. Yo, llorosa, al ver de nuevo su descomunal aparato, tan grueso, tan largo y tan negro, palidecí, segura de que si intentaba meterme eso dentro me mataría.

- ¡Ahora chúpamela a mí, puta!,… -, me ordenó con fiereza.

Pensando en que no era lo mismo que chupársela al jovencito, asentí, pero traté de que no se notara el asco que me daba y me aplique con renovado interés, para acabar cuanto antes. Así, mientras el jovencito y el grosero seguían sobándome, trate de meter toda esa barra de carne en mi boca. Era imposible, por lo que me tuve que conformar con absorber la punta y lamer el resto del gigantesco miembro. Mientras tanto, el “Chato”, ordenó al chico, que se pusiera en la posición adecuada para que me penetrara por detrás. Así lo hizo, y he de reconocer que esa vez - no sé si por estar ya dilatada o por ser más pequeña su verga-, pero el caso es que goce mucho más desde el principio. Solo me molestaba dolorosamente que el gordo ese me palmeara fuertemente el trasero, mientras alentaba al chico a que incrementara la profundidad de sus embestidas. El jovencito no aguanto mucho tiempo el frenético ritmo que imponía su compañero, por lo que eyaculó en cuanto yo empecé a correrme culpablemente, de nuevo,…

Este me dejó tan agotada que no tuve más remedio que apartar mi cabeza de la gruesa barra de caoba esa que me estaba asfixiando y apoyar la cabeza en la cama, mientras jadeaba medio muerta.

- …Basta,… -dije entonces, suplicante-,… déjenme,…

Lo malo es que el negro, estando demasiado excitado ya para contenerse, saltó como un resorte, y se sitúo detrás mío antes de que yo acertara siquiera a reaccionar. Seguía yo atada de manos, y cuando quise hacerlo ya no pude. Sus dos compinches, satisfechos como estaban, hicieron caso omiso a mis inútiles y débiles ruegos llorosos: más aún, me dieron vuelta y me sujetaron con fuerza. Así, el negro, aprovechando la cantidad de líquido que rezumaba ya mi incontrolable rajita, pudo apoyar la punta de su gigantesca pinga en la entrada. ¡Jamás había sufrido tanto en mi vida, cada centímetro de esa descomunal barra arrancaba destellos de dolor de mi interior!!!.

- ¡NOOOOOO!!!!,… -, grité desesperada al sentir mi himen romperse violentamente, a la vez que mi estrecha vagina se dilataba dolorosamente.

El “Negro” no tuvo piedad, y hasta que sus peludos testículos no rozaron mis nalgas no quedó satisfecho, mientras yo sangraba sin parar, enrojeciendo toda su pieza y las sábanas blancas; ¡mientras respiraba yo con dificultad, veía la sangre que salía de mi raja abierta de tal manera, que pensé que me moriría!!!

- …¡TOMA PUTA,… ASQUEROSA,… DE MIERDAAA,…!!!-, gritaba el delincuente ese como un poseído, entrecortando las palabras con cada embestida-, ¡TOMA,…TOMA,…TOMAAA!!!! - …¡AHHH!,…. ¡AHHH!,…. ¡AAAAAHHHHH!!!!,…

Su brutal cogida fue interminable,… pero cuando llego el placer (debo admitirlo), lo hizo en oleadas interminables, que me hacían gritar de placer y jadear como una loca. El negro aceleró la furia de sus enviones, llegando a creer yo que me sacaría su verga por la boca; ¡estrujaba con tanta ansia mis nalgas que a ratos, no llegaba yo a tener contacto con la cama, quedando yo suspendida, ensartada de su inmenso aparato que me empalaba sin piedad!!. Su venida fué brutal, con una descarga de leche tan salvaje que hasta me chorreó por los muslos mientras “el Negro Andrés” –escuché su nombre, mientras sus secuaces lo alentaban a gritos-, gritaba como un energúmeno; yo por mi parte, tuve por primera vez un orgasmo múltiple, empalmándose un orgasmo detrás de otro; ¡pensé que toda yo iba a reventar por dentro!,...

Luego de que el negro me llenase por completo, los delincuentes me tiraron con fuerza contra la cama, y me dejaron finalmente descansar ahí por un rato. Luego, se turnaron varias veces a gozar penetrando mi recién estrenada y sangrante raja, mordiéndome las tetas, mientras yo estaba tirada ahí ya si fuerzas,…. Aquella salvaje violación por turnos, duró varias horas. Cuando por fin se marcharon aquella mañana yo apenas pude ponerme en pie. Caminando apenas, encontré y liberé a los huéspedes y personal del hotel– incluyendo a Guillermo-, estaban encerrados en uno de los cuartos; Guillermo, apenas me vió, comenzó a convencernos a todos de que no denunciemos el robo ni mi violación a la policía: a él sólo le importaba su reputación y su matrimonio. Si acepté es por que no quería que mis padres supieran que me había dejado convencer de ir a un hotel. De más está decir que todo terminó entre nosotros.

Si les cuento esto es por que, lo que me pasa ahora está volviéndome loca: me descubro a mí misma –sin saber por qué-, deambulando después del trabajo por la ciudad, para luego terminar caminando sola por las calles más oscuras y peligrosas, muy tarde, temblando como una hoja, y buscando desesperadamente no sé qué,… y sintiendo mi entrepierna completamente mojada. No sé qué hago yo ahí y si ustedes, lectores, me puedan ayudar,… y es que, casi puedo decir con seguridad, que lo que me cure de esta turbación que ahora tengo, me encontrará a mí -una noche de estas, tal vez-, a la vuelta de una oscura esquina.

Nacho Vidal une porno y perfumería: presenta su nueva fragancia, '25'



Nacho Vidal se pasa del mundo del porno al de la perfumería. Y es que el conocido actor ha presentado su fragancia, '25'. Con una gran fiesta en Madrid y rodeado por sus amigos, Nacho ha dado así el pistoletazo de salida a la venta de su perfume unisex que, como no podía ser de otra manera, tiene forma fálica.

Hace ya unos días que Nacho Vidal anunciaba que estaba preparando un perfume nuevo. Sin embargo, no fue hasta ayer en la discoteca Kapital de Madrid cuando el actor porno puso a la venta su fragancia. Con amigos como Lucía Extebarría, Rossy de Palma o Boris Izaguirre, el español dio a conocer una colonia con la que espera arrasar estas Navidades. Y no solo porque esté decidido a conquistar el mundo de las perfumerías si no porque el 5% de los beneficios irán a parar a la lucha contra el Sida.

Tal y como se esperaba, el bote de '25' es una réplica de su propio pene. Algo que a muchos les parece divertido y original pero que otros mirar con horror. Por eso, Nacho Vidal, que ha comenzado una campaña en su Twitter para vender el perfume, ha querido defender su fragancia. "Una botella de perfume con forma fálica gusta a hombres y mujeres, es un símbolo muy masculino y a la vez deseado por el femenino. De ahí que sea un aroma que atrae tanto a hombre como mujeres y el envase es solo eso, un envase. Original si lo es... y bonito también", decía el actor porno en su perfil de la red social. Convencido de que sorprenderá, Nacho Vidal animaba a sus seguidores a hacerse con el suyo, que se puede comprar a través de la página web del actor.

Sin duda, de lo que no puede dudarse es que Nacho Vidal ha conseguido aunar dos mundos tan diferentes como el del porno, donde se ha consolidado como el actor más reconocido, llegando a batir el récord de nominaciones en los AVN, conocidos por ser como los Oscar del mundo de la industria del cine X.

(FUENTE: lavozlibre.com)

Gene Simmons tuvo sexo con ¡4,600 mujeres!



Es sabido que en la cama de los músicos las sábanas nunca están frías. No importa si son o no atractivos, y en el caso de Gene Simmons, el fundador de Kiss, la cosa es bastante seria. El ahora veterano cantante acaba de confesar, tras echar números, que se acostó con unas 4,600 mujeres.

 Y para aquellos a quienes les resulte difícil creerlo, que no deben ser pocos, Gene Simmons dijo que tiene un álbum de fotos con todas sus conquistas. Y por si fuera poco, el fundador de Kiss, ahora de 60 años, detalló que muchas de esas chicas se pintaban la cara con el dibujo del demonio que él utiliza durante sus presentaciones.

“He pintado mi dibujo en las caras de las mujeres que querían usarlo para tener sexo conmigo. Una vez estuve con una chica que tenía un tatuaje de mi cara entre sus piernas. La verdad, sentí pena por sus novios”, dijo el rockstar en una entrevista a un diario alemán.

“Soy un hombre honesto y nunca miento. Los mentirosos son aquellos que juran fidelidad eterna a sus mujeres, pero saben que son incapaces de cumplir con ello… Ningún hombre puede hacerlo”, añadió el bajista de la lengua más larga.

(FUENTE: peru21.pe)

Sexo y humor- XXXIII


Cinemateca X: "Monella" (1997) de Tinto Brass



  

Por: Krakkenhere.

“Monella” (1997) Director: Tinto Brass

Catalogada como: Comedia erótica. TRAMA: Ambientada en la Italia de los 50’s. Lola (“Monella”, interpretada por una deliciosa Anna Amiratti), es una joven alegre y hermosa, la prometida de Masetto (Patrick Mower), joven panadero de un pueblito de la Italia rural. Desgraciadamente, él es un hombre muy chapado a la antigua, y convencido de que ella debe llegar virgen al matrimonio. Lola quiere hacer el amor pero su prometido se resiste, por lo que siempre se acaban peleando. Las cosas se complican cuando Lola empieza a sentirse atraída por André, el ex amante de su madre. A pesar de eso, decide casarse. Pero en el día de su boda, se encuentra con André en la fiesta nupcial,... y paro de contar si no me dirán aguafiestas. Guión: Tinto Brass, Barbara Alberti y Carla Cipriani. Música: Pino Donaggio. Fotografía: Massimo Di Venanzo.

Un ejemplo clarísimo de la genialidad de Tinto Brass, tomando el género de la comedia erótica y presentándonos una fresca, divertida y muy excitante producción que en ningún momento deja de tener su “sello”. Si bien Brass casi nos atosiga con el principio del film, de una velocidad casi demencial, para luego llevarnos por toda la trama con tremendos acelerones de intensa sensualidad, y luego caer en lapsus de diálogos un tanto cansinos (algo así como diríamos popularmente: “partida de caballo y parada de borrico”,..) Haciendo esta salvedad, el film es una delicia de humor sencillo, casi pueblerino (como el ambiente de la historia), y lleno de frases dignas de mención –lo cual haré más adelante-; la musicalización, a cargo de Pino Donaggio, es una delicia que calza como anillo al dedo: tras la fanfarria inicial, los temas elegidos por Donaggio prácticamente nos avientan de cara a los años cincuenta: una exquisita combinación de blues y rock de la época (de la trama, se entiende), aunada al tema musical de la película (“Mona Monella”, cantada por la propia Amiratti), de un potente “acento” del twist italiano de décadas posteriores (y sin olvidar el “Mambo italiano” de C. Boni, también presente en la banda musical del film) La fotografía, a cargo de Masimo Di Venanzo, es tan soberbia que logra superar con creces, todo yerro que podemos ver en “Monella”.

A FAVOR: Anna Amiratti, por donde se la mire, con su actitud desenfadada, sensual, maleducada, simpática, díscola, transgresora, fresca, malcriada, erótica… (¿se me olvida algo?); no pudo ser mejor elección en el papel de Lola; todo un acierto de Tinto Brass (¡hasta besando la estampita de Juan XXIII está para comérsela!!!); como dice un amigo mío: un exquisito ejemplar de raza puramente parmesana,... su portento sexual no pasa desapercibido para nadie; toda una oda a la belleza italiana. La naturalidad y belleza de las “chicas Brass” en su más alta expresión. La trama, sin dejar de ser ligera, conduce con suma facilidad, de una escena erótica a otra. Excelente realización.

EN CONTRA: (críticas de la época y actuales), una “italianada” más del montón, y que bien podría estar situada entre las películas X. El argumento es una insostenible e inmoral excusa para presentar, una tras otra, escenas de desvergonzada sexualidad. Exceso de escenas sugeridas, muy “light”.

MI OPINIÓN: “Monella” cumple por todo lo alto con su objetivo: divertir, hacer reír y erotizarnos al máximo (como todo film de Brass); excelente combinación de imágenes y situaciones durante todo el film (exhibicionismo, voyeurismo, fetichismo,…) La desvergonzada naturalidad de la Amiratti, aunada a su belleza, calza perfectamente en su personaje: una mezcla de bomba erótica y la vecinita loca del barrio. La actuación de Patrick Mower, como el novio entre celoso y medio cornudo, es muy buena y creíble (dan ganas de moler a patadas al baboso:¡es que hay cada, cojudoo…!) Para muchos, el coño velludo de la Amiratti puede ser poco “bello”, pero para alguien como yo –y como muchos lectores de mayor edad, en TR-, que hemos visto en la adolescencia poquísimas rajitas depiladas, pues ver un coño “au naturel”, es como encontrarse con una amistad entrañable,…

ESCENAS DESTACADAS: hay para todos los gustos, pero mis preferidas son: La escena inicial, cuando Monella recorre la plaza y todo el pueblo en bicicleta, a toda velocidad, deleitándonos con el panorama de su culo falda al viento: un regalo a la vista; la escena cuando orina en la lluvia es muy corta, pero deliciosa.

La escena emblemática, imperdible (y para achicharrarte el cerebro a cualquiera), es cuando la Amiratti, recostada en la cama, se masturba, mientras se escucha un brutal y obsceno (para los 50’s), blues en inglés: “Be bop a Lula”, de Gene Vincent (y si no me equivoco, interpretado por el grupo británico “Los boinas azules”: acepto rectificaciones), la combinación de un ritmo tan caliente, más la excelente fotografía (a ratos, fugaces vistas del cuerpo desnudo de Monella, reflejado en los espejos del cuarto, a ratos, vistas “a través del ojo de la cerradura”), hacen que la masturbación de Monella sea digna de verla varias veces.

Otro destacado del film son varios diálogos; con algunas frases más que sabrosas:

(los dos ancianos en la plaza, viendo al Lola paseando en bici) “….la belleza de un trasero joven es algo que nunca se puede olvidar”. “….ni siquiera después de muerto, jeje”.

(Lola, sin bragas y con la falta alzada, corriendo desesperada buscando un hombre, ya que su novio no se la quiere follar) “….¡Soy virgeeeeen!!!!,… ¿hay alguien aquí que quiera faltarme al respetoooo????!!!”

(la mujer gorda en el matrimonio) “..Según dicen en el mundo: tan solo hay tres cosas que no dejan huella en el mundo: una gaviota en el cielo, una lubina en el océano y una polla en un chocho!!!!”

HISTORIA DETRÁS DE LA HISTORIA: El encargado de la música de “Monella” (Pino Donaggio), tuvo después de esta producción una larguísima trayectoria cinematográfica, trabajando -entre otras-, en la musicalización de “Piraña” “Aullidos” y “Carrie”. Giovanni Bertolucci hizo sus “pininos” en el cine en esta producción. Como ha hecho muchas veces, Tinto Brass “juega a Hitchcock” al principio y al final del film: como el director de la orquesta del pueblo. Si bien la película es de una excelente factura, cuenta con un error garrafal: en la escena inicial, cuando Lola recorre los caminos de las afueras del pueblo, se topa con un ciclista ansioso, ¡y que monta una bicicleta de carreras de los 90’s, al igual que su ropa es de la misma época!!!; bueno, “al mejor tirador se le va la paloma”,…

Sólo habría una anécdota “triste” que reseñar; Anna Amiratti sufrió también, como muchas otras, “La maldición de las chicas Tinto Brass”: casi ninguna de ellas volvió a aparecer en la pantalla tras filmar con ese genio del erotismo, lo que es una pena enorme.

¿”Monella” es un facilismo de la comedia erótica italiana?, para nada, la calidad del guión, la dirección, la fotografía y la ambientación la ponen muy por encima del promedio. ¿Una peli hecha solamente para “crear” una nueva “sex-symbol”?, si así fuese, hubiésemos tenido Anna Amiratti para rato, amén que Tinto Brass nunca ha necesitado “crear” actrices eróticas: más bien, la ha descubierto. ¿”Monella” es un exceso de “desverguenza”?, para pena de los puritanos sí, y para disfrute de los amantes del erotismo. ¿Una película excitante?, sin lugar a dudas. ¿Es buena?,… la opinión final queda en cada uno: tu opinión es lo que cuenta,…

Chicos hot- XV


9 ene 2012

EEUU: Crece la demanda de las “esposas robots”



Scott Maclean, un trabajador de la construcción en Estados Unidos, encontró el amor en una robot que él mismo diseñó siete años atrás. Alejado de la polémica, el hombre comenzó a recibir pedidos internacionales y hoy es el padre del nuevo fenómeno: hombres enamorados de robots. 

“Uno de los beneficios de tener una pareja robot es que nunca te romperá el corazón. Ellas no se van, no tienen problemas emocionales”, explicó el hombre enamorado de la máquina. 

Aunque Maclean explica las bondades de su descubrimiento, muchos podrán preguntarse cuál es la diferencia entre las “mujeres robots” y las “muñecas inflables”. 

“Los robots cuentan con un sistema con cinco personalidades pre-programadas, duermen, tienen orgasmos y pueden hablar”, explicó. Ejemplificó como su “pieza maestra” a Roxxxy pesa 27 kilos, está hecha de silicona hipoalergénica y tiene pelo humano. Además, es capaz de hablar, modificar sus estados de ánimo y disfrutar de encuentros amorosos”, agregó Hines. 

A diferencia de lo que sucede con las mujeres reales, si sus parejas se aburren pueden convertirlas en otras con un simple click. El abanico incluye “frígida Farrah”, reservada y tímida; “Wendy descontrolada”, le gusta salir y es aventurera; “Yoko joven” y “Martha madura”, entre otras. 

El valor de los robots van desde los 10 mil dólares y, claro, el comprador puede definir desde el color de sus ojos hasta el tamaño de sus atributos físicos.

(FUENTE: peru.com)

Mi chico me la mete como me gusta (Diana, de Barranquilla)


Trans-IX


Sale a la venta brassiere que se vuelve mascara antigás



El brassiere de emergencia, el primero que se convierte en dos mascaras antigás en caso de un ataque biológico y que ganó el premio Ig Nobel de salud publica en el 2009 salió a la venta recientemente. 

Aunque parece una broma, el brassiere de emergencia surgió de una necesidad real. Mientras atendía a pacientes afectados por la tragedia nuclear de Chernóbil, la doctora Elena Bodnar se dio cuenta que la inhalación de partículas era tan dañina para el cuerpo como la exposición a la radiación. 

El brassiere se puede comprar en The Emergency Bra por US $ 29.99 y esta disponible desde la talla 32B a la 40C. 

(FUENTE: diariocorreo.pe)

6 ene 2012

Penélope Cruz afirma que su desnudo en 'Jamón, Jamón' le traumatizó



Fue el primer contacto con el que ahora es su marido, pero a Penélope Cruz no le gustó nada grabar las conocidas escenas de sexo que recorren la película Jamón Jamón, que protagonizó con Javier Bardem. La actriz de Alcobendas ha concedido una entrevista al periódico The Sun, donde habla de los traumas que aquel rodaje le ocasionó. 

“Me provocó un fuerte rechazo a cualquier cosa que tuviera algo que ver con lo sexual o lo sensual. Me corté el pelo a lo chico y no hice ninguna escena de amor, ni tan siquiera con besos, durante varios años”, ha dicho la intérprete. 

A pesar de estas declaraciones, Penélope ha querido aclarar, en cambio, que está muy agradecida a Bigas Luna, el director que le ofreció trabajar en la producción de 1992, donde conoció a Bardem, con el que se volvería a encontrar años más tarde y comenzaría una historia de amor. 

A su vez, la oscarizada actriz habla de la especial relación que mantiene con su madre Encarna, peluquera de profesión. “El salón de mi madre se convirtió en una escuela de interpretación para mí”, asegura, al tiempo que desvela que se enteraba de todos los cotilleos de las vecinas. 

“Mi madre conoce todos mis secretos y me ha apoyado siempre”, prosigue. Fue precisamente su progenitora la que animó a la actriz, ganadora de un Oscar por su papel en Vicky Cristina Barcelona, a continuar con su trayectoria profesional tras sus traumáticos desnudos. "Gracias a ella no tuve miedo a la maternidad ni a envejecer", finaliza. 

(FUENTE: vanitatis.com)

Galería de arte erótico (6)


5 ene 2012

EE.UU.: crean burdel con temática extraterrestre



“Alien Cathouse” piensa ser un burdel con temática extraterrestre en Nevada. El nuevo proyecto del empresario del sexo y estrella de reality TV, Dennis Hof, es un burdel a 90 millas de Las Vegas en el que planea ofrecer un atmósfera de ciencia ficción y chicas que simuen ser extraterrestres. 

El famoso entrepreneur del intercambio carnal Deniss Hof –el Hef del la prostitución–, estrella del reality de HBO Cathouse y dueño del Moonlite Bunny Ranch, quiere materializar su visión de ciencia ficción erótica con un nuevo burdel que envuelva a sus comensales en auras interplanetarias que establezcan el coqueteo previo para culminar en el coito con mujeres que simulen ser extraterrestres. 

Hof articula su visión como “Las chicas de Alien Cathouse lo hacen diferente” o es “sexo de otro planeta”. El bordello adquirido por está a 90 millas de Las Vegas y busca capitalizar el hecho de que está a un lado del Nevada Test Site, un sitio donde se realizaron pruebas nucleares y acaso cierta confusión de que Area 51 está cerca. 

Los atuendos alien de las chicas estarán diseñados por Heidi Floss, escribe el Las Vegas Review Journal: 

El tema extraterrestre de Hof está ya en etapas avanzadas –pero importantes detalles –como si las mujeres estarán pintadas de verde o con tres pechos, por ejemplo– aún se están decidiendo. 

No sabemos tampoco si las chicas encarnarán a distintos extraterrestres, ¿habrán las reptilianas en papeles de dominatrx, las pleyadianas como dulces expertas en tantra, las mantis gigantes, o las grises: enanos de grandes ojos con gran cantidad de jueguetes tecnoeróticos? 

Además de que mantener la atmósfera extraterrestre en todo el burdel será difícil, Hof se enfrenta al problema de que la estética pop extraterrestre no es siempre sexy, sino más bien monstruosa: las extraterrestres sexys en las películas mimetizan a las mujeres terrícolas. 

Sin embargo, en fantasías se rompen géneros, así que seguramente este empresario del coito fantástico encontrará alguna clientela que quiera concretar la arquetípica cópula con simulacros de la otredad cósmica. 

(FUENTE: elintransigente.com)

Teen-XIV


3 ene 2012

El sexo tántrico de Sting era puro mito



¿Se acuerdan cuántas veces se lo invocó a Sting, a la hora de hablar de sexo? Bueno, parece que todo era mentira, un mito, nada. Y quien puso las cosas en claro fue la esposa del cantante inglés, Trudi Styler. 

La diseñadora de modas de 57 años que está casada con Sting hace 30 reveló que toda la historia nació de una insinuación que hizo el músico Bob Geldof. La historia fue durante años el comentario obligado cada vez que se hablaba de sexo tántrico: que el cantante y ella podían pasarse 24 horas teniendo sexo. La diseñadora explicó que salió de una entrevista que el británico y Bob Geldof ofrecieron a un medio años atrás. "Geldof dijo que él era un hombre de tres minutos (de duración en el sexo), pero que, como Sting hacía yoga, él probablemente lo haría por horas. Entonces, Sting agregó: ’¿No escuchaste hablar del sexo tántrico?’ Se volvió célebre. Las horas tántricas podrían extenderse y de repente estaría haciéndolo todo el día. Bueno, si pudiera", relató Trudy Styler al diario inglés "The Sun", explicando la broma de su marido. 

La diseñadora tiró el mito al diablo, y confesó que cuando Sting dijo eso, "estaba borracho". 

(FUENTE: lagaceta.com.ar)
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